-Psss. Psss, aquí. Estoy aquí.
-¿Dónde? No le veo.
-Perdón. En un instante me hago visible. No se preocupe. Pero le aviso que no quiero fotos. No soy tal como me pintan en algunos cuentos, y, además soy poco fotogénico y la gente podría asustarse.
-Vale, vale, sin fotos.