Parece que fuera ayer, o hace tan sólo unos segundos, pero ya han pasado seis años. Esa triste mañana del 11 de marzo de 2004, los españoles nos desayunamos el trago más amargo que nadie, nunca, nos ha hecho pasar. Matar por matar a 192 personas, pues no se puede aducir ningún motivo para matar siquiera a una, no ha tenido, ni tiene, ni tendrá explicación lógica de los que...