Aguirre denuncia que más de 200 presos políticos continúan encarcelados en Cuba
Rememora la muerte de Orlando Zapata y que otros 53 disidentes detenidos con él en 2003 siguen en prisión
Dice que la Cuba que muestra el autor González Raga “es la omnipresente vigilancia del régimen comunista”. Destaca que el libro demuestra cómo “Cuba se ha convertido en el último reducto del más puro y duro estalinismo”
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, expresó su más enérgica repulsa a la situación que viven más de 200 presos políticos que permanecen en las prisiones cubanas. Además, Aguirre condenó la dictadura castrista a la que comparó con “el último reducto del más puro y duro estalinismo”, y ensalzó la valentía de quienes quieren “vivir con dignidad y hacen frente a quienes pretenden arrebatarles la libertad”.
Aguirre se pronunció en estos términos, en la presentación del libro “Pasión, prisión y destierro. Memorias de un prisionero político cubano”, de Alejandro González Raga, en un acto celebrado hoy en la Casa de América, en el que estuvo acompañada por el consejero de Inmigración y Cooperación, Javier Fernández-Lasquetty.
“Para mí es un auténtico privilegio estar aquí, junto a dos señalados luchadores por la libertad en Cuba, Raúl Rivero y Alejandro González Raga, que también forman parte de los dos millones de cubanos a los que la tiranía castrista ha mandado al exilio”, comenzó Aguirre su intervención. La presidenta explicó que Raúl Rivero y Alejandro González comparten la condición de poeta y los dos fundaron sendas agencias de noticias independientes, lo que en Cuba constituye todo un desafío a la censura comunista que les llevó a la represión que el régimen desencadenó contra los disidentes hace ahora siete años, en la llamada “Primavera Negra” de 2003. Aguirre recordó que aquella “Primavera Negra” fueron detenidos y juzgados, bajo falsas acusaciones y sin garantías legales de ningún tipo, un total de 75 opositores al régimen de los hermanos Castro.
Hace siete años, Rivero y González Raga compartieron prisión en la cárcel de Canaleta, en Ciego de Ávila (en el centro de la isla) como consecuencia de aquella “Primavera Negra”. Gracias a la presión internacional, fueron excarcelados. Rivero, después de cumplir un año de cárcel que puso en peligro su vida. Y González Raga, después de cinco años de encarcelamiento. Y hoy son ciudadanos libres, afincados en Madrid, donde mantienen su lucha democrática contra la dictadura que sufre su patria desde hace 51 años.
Orlando Zapata
Aguirre denunció que hoy, siete años después, 53 de aquellos disidentes continúan en prisión y otro más de aquellos opositores, Orlando Zapata Tamayo, murió hace unas semanas después de una huelga de hambre con la que quiso denunciar las torturas que sufría en la cárcel y reivindicar su condición de preso de conciencia frente a las maniobras del régimen para equipararlo a un delincuente común.
“Con el recuerdo de este héroe de la libertad y de los más de doscientos presos políticos que hoy continúan encarcelados en Cuba, hoy quiero renovar ante todos ustedes mi más firme condena de la dictadura castrista y mi más profundo compromiso con todos los cubanos, de dentro y de fuera de la isla, que desean ver el fin de la tiranía y luchan por una Cuba libre, soberana y democrática”, aseguró la presidenta regional.
Testimonio sobre la represión
Durante su intervención, Aguirre destacó que el libro “Pasión, prisión y destierro. Memorias de un prisionero político cubano” nos ha dejado un testimonio estremecedor sobre la represión que sufren en Cuba los partidarios de la libertad, pero también es “una lección sobre lo que significa vivir con dignidad bajo un régimen cuyo principal objetivo es, precisamente, aniquilar todo rastro de dignidad en las personas”.
En este sentido, “González Raga nos muestra que vivir con dignidad es hacer frente a quienes pretenden arrebatarte tu libertad y convertirte en esclavo de un poder arbitrario” y “como señala acertadamente Raúl Rivero en el prólogo, abre un portón hacia la Cuba profunda. Hacia esa Cuba real que el régimen comunista trata de ocultar a los ojos del mundo, bajo el férreo control de sus aparatos de represión”, afirmó la presidenta.
Para Aguirre, la Cuba que nos muestra González Raga es la de la omnipresente vigilancia del régimen comunista sobre los ciudadanos, y especialmente sobre los que luchan por la libertad, que son espiados y perseguidos por defender sus ideas democráticas.
Reducto del más puro y duro estalinismo
“Alejandro González Raga demuestra en este libro que la tiranía de los hermanos Castro es una aventajada seguidora de las técnicas estalinistas, con las que los partidos comunistas mantuvieron sometidos a los ciudadanos de las naciones del bloque soviético durante décadas”, señaló la jefa del Ejecutivo madrileño.
En este libro, su autor nos muestra otra prueba concluyente de que Cuba se ha convertido en el último reducto del más puro y duro estalinismo. Me refiero –explicó Aguirre- a su experiencia directa de cinco años en las cárceles castristas, en condiciones inhumanas, bajo el terror impuesto por los carceleros mediante torturas psicológicas y físicas.
Esperanza en el futuro
Por último, Aguirre resaltó que el libro demuestra ejemplarmente los valores que animan a la disidencia en su lucha a favor de la transición pacífica de la dictadura a la democracia “porque la oposición cubana, pese a las burdas consignas del castrismo, no está dirigida contra Cuba, sino contra un régimen totalitario que mantiene como rehén a todo el pueblo cubano”.
“El libro de González Raga es, en definitiva, el libro de un patriota. De un cubano que siente pasión por su patria y que se rebela contra la opresión, la miseria y la corrupción a que la condena un régimen fracasado. Hoy es difícil encontrar en el mundo un ejemplo de patriotismo tan admirable como el que representan los millones de cubanos que han pagado con su vida, con la cárcel o con el destierro su amor a Cuba y a la libertad”, concluyó la presidenta madrileña.

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